«Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.»

EFESIOS 6:16

Continuando la serie de dardos de fuego al corazón, el tema del que conversaremos en este artículo es un mal tan antiguo como la humanidad, y del que el enemigo saca ventaja para su provecho; ¿Interesado(a)? ¡Pues aquí vamos!

El chisme: Un veneno delicioso

«Las palabras del chismoso son como bocados suaves,
Y penetran hasta las entrañas.»

Proverbios 18:8

El chisme, como otros pecados, tiene ese componente de que es «sabroso». Incluso en el argot popular la gente suele decir que «no le gusta el chisme, pero entretiene».

Ahora bien, este pecado afecta muchísimo el corazón del que habla, del que escucha y el de la persona de la cuál están hablando.

Este dardo de fuego del enemigo tiene el poder de separar incluso a los mejores amigos, ¿No te da miedo? A mí sí… Veamos dos escudos que podemos usar para contrarrestar sus efectos.

¿Cómo manejar cuándo hablan mal de uno?

Sí, entiendo que es duro cuando te das cuenta que alguien ha hablado mal de ti o ha compartido información tuya con otros que no estaba autorizado(a) compartir.

Quizás lo más difícil es cuando se trata de una persona que tú aprecias.

¿Y entonces qué podemos hacer? Meditemos juntos este pasaje:

«No escuches a hurtadillas. Podrías oír a tu siervo murmurando de ti. Bien sabes cuán a menudo hablas tú mal del prójimo

Eclesiastés 7:21-22 NBV

Con mucha vergüenza ante Dios debo admitir que en algún momento he hablado mal de otros o he transmitido información que no estaba autorizado a compartir.

Por lo que, sí lo piensas bien, esa realidad nos pone en esa penosa situación de que NO somos quién para tirarle una piedra a alguien sólo porque ha chismeado de uno.

Pero, ¿Puedo amonestar a una persona que ha chismeado de mí? Claro que sí. Aunque, respetuosamente sugiero que antes de abordarlo(a) hayas decidido perdonar en tu corazón ese agravio. Y pases la página…

El perdón es un escudo que protegerá tu corazón del chisme.

¿Cómo manejar chismes de otros que me han llegado?

A veces uno no anda buscando el chisme pero este llega, involuntariamente, claro…

Uno se puede dar cuenta sin querer de algo y ahora, cuando piensas o miras a esa persona, no puedes dejar de pensar en la información que te diste cuenta y que ni siquiera sabes si es verdad.

¿Qué hacer? Es una situación compleja… 

Para sacar una idea de que se puede hacer compartiré de forma breve una historia que me pasó cuando uno de mis amigos más cercanos me invitó a un café para platicar de varios temas, entonces de repente me dijo: 

«Mira, no es que haya querido darme cuenta, pero me enteré de esto y aquello porque sin querer escuché unas pláticas… ¿Me gustaría saber sí puedo ayudar en algo?»

La verdad es que esa fue una buena plática. 

Ahora bien para ir concretando, lo más indicado es primero hablar y confrontar a las personas que están compartiendo información de terceros, o sea, los que están pasando el chisme, y amonestarlos con amor.

Y, luego la recomendación es decidir pensar lo mejor del «chismeado», como dice este verso: 

«Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza

Filipenses 4:8 NTV

Estar pensando mal de un prójimo no es algo digno de alabanza…

Y bueno, sí y solamente sí tienes confianza (como mi amigo), puedes acercarte a platicar, lo ideal claro es pedir consejo antes, porque posiblemente en tu corazón sientes esa carga de ayudar a la persona de la cuál se está diciendo algo, pero:

Decidir pensar lo mejor es un escudo que protegerá tu corazón del chisme.

Despedida

El pastor Edwing Cárcamo resume súper bien cuál podría ser nuestra actitud en este tweet:

¡Dios te bendiga querido(a) amigo(a)!

SDG ~ Marcos Zúniga

Dardos de Fuego al Corazón (2): Chismes

Marcos Zúniga


Discípulo de Jesús | Investigador en formación | MBA | Ingeniero en Sistemas Computacionales | Promotor de Arte Dramático | Blogger


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