Un día estaré frente a ti, te conoceré como fui conocido… ¿Qué haré? ¿Enjugaras más lágrimas mías al verte?

Ese día seguro me lamentare por todos los años que perdí en mi desobediencia y burrencia…

Pero, mientras llega ese día y mientras esté aquí, yo sólo quiero hacer lo que Tú dices y aprobar lo mejor. Mientras ese día llega, mi credo es y será:

Aunque mis ojos no lo vean
Aunque mis sentimientos no me acompañen
Aunque mis pies no quieran
Yo voy a hacer lo que Dios dice
Y punto.

No quiero dar un paso más sin ti… Y estoy seguro Tú quieres utilizarme y eres digno de hacerlo.

Algún día frente a tu trono

Marcos Zúniga


Discípulo de Jesús | Investigador en Formación | Máster | Ingeniero en Sistemas Computacionales | Promotor de Arte Dramático | Blogger


Navegación de la entrada


Deja un comentario